En Tokio, lo cotidiano y lo extraordinario conviven con una naturalidad que descoloca incluso al viajero más experimentado.
En Tokio, lo extraordinario no está escondido, está en la calle, en un restaurante, en un museo o en una esquina cualquiera. Aquí se puede desayunar con Pikachu, cenar contemplando a luchadores de sumo y terminar el día caminando dentro de una obra de arte digital que responde a cada movimiento. Y lo sorprendente es que nada de esto parece extraño cuando estás allí.
Comer entre personajes, luces y robots
Salir a comer en Tokio rara vez es solo eso. En el Pokémon Café, los platos llegan con formas de personajes icónicos y el propio Pikachu hace acto de presencia como si fuera parte del servicio. Un lugar tan popular que, eso sí, está cerrado temporalmente por renovación hasta finales de junio.
Si lo que se busca es algo más extravagante, el Robot Restaurant lleva la experiencia al terreno del espectáculo puro: luces, música, robots gigantes y una puesta en escena que cuesta describir sin sonar exagerado… aunque lo sea.
Y para quienes prefieran algo más tradicional con un punto único, el The Sumo Live Restaurant Hirakuza combina combates reales de sumo con cocina japonesa. Y es que comer mientras disfrutas del deporte nacional en directo es, aquí, perfectamente normal.

Cuando el anime y la cultura pop se vuelven parte de la ciudad
Pokémon en versión vida real
Desde hace poco, los fans de la saga tienen un nuevo motivo para viajar: el PokéPark KANTO, un espacio al aire libre donde más de 600 Pokémon cobran vida entre zonas temáticas y atracciones.
Y por si faltaba algo, la ciudad será escenario del Pokémon GO Fest 2026: Tokyo del 29 de mayo al 1 de junio. Durante esos días, la ciudad se transformará en un tablero vivo del famoso juego móvil, con zonas especiales, actividades y miles de jugadores recorriendo Tokio como si fuera un único gran mapa.


