El Parador de Ibiza abre sus puertas tras una inversión de 47 millones y una gran excavación arqueológica

El nuevo Parador de Ibiza ya es una realidad. El establecimiento abrirá oficialmente a sus primeros clientes el próximo 10 de marzo, culminando un ambicioso proyecto iniciado en 2009 que ha supuesto una inversión total cercana a los 47 millones de euros y una de las excavaciones arqueológicas más relevantes de los últimos años en España.

Ubicado en pleno corazón de Dalt Vila, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, el hotel se integra en el conjunto monumental del antiguo Castillo y la Almudaina, un enclave estratégico que ha sido testigo de más de dos mil años de historia en la parte más alta de la ciudad, dominando el Mediterráneo y ofreciendo vistas privilegiadas al puerto de Ibiza.

 

La decisión de convertir la fortaleza del siglo XVI en Parador de Turismo se tomó en 2004. El recinto permanecía cerrado desde la década de 1980 y su transformación suponía recuperar para la ciudad uno de sus enclaves más emblemáticos.

Las obras comenzaron en 2009, pero la aparición de importantes restos arqueológicos obligó a replantear integralmente el proyecto. Las excavaciones sacaron a la luz vestigios de gran valor histórico, lo que implicó rediseñar la intervención para garantizar su conservación y musealización. Este proceso elevó considerablemente el presupuesto inicial y convirtió la actuación en una intervención patrimonial de enorme complejidad.

En 2012 los trabajos se paralizaron, y no fue hasta 2019 cuando se retomaron, tras la aprobación por parte del Gobierno de España de una aportación adicional de 21,1 millones de euros para poder culminar las obras. El resultado es un equilibrio entre restauración histórica, investigación arqueológica y adaptación hotelera contemporánea.

Antes de la apertura oficial, los residentes podrán conocer el resultado de la rehabilitación integral del Castillo y la Almudaina mediante dos jornadas de puertas abiertas organizadas como adelanto a la inauguración.

El Parador número 99 y el primero en Baleares

El establecimiento se convierte en el número 99 de la red de Paradores de Turismo de España y en el primero en las Illes Balears. Su apertura representa un nuevo hito para la marca, que continúa ampliando su red con proyectos singulares profundamente vinculados al patrimonio histórico y al territorio.

 

Como es tradición en Paradores, el nuevo hotel combina la recuperación de un edificio histórico con estándares contemporáneos de confort y exclusividad. Dormir entre murallas centenarias, recorrer patios y terrazas cargados de historia y contemplar el Mediterráneo desde uno de los puntos más altos de la ciudad convierten la estancia en una experiencia única.

 

La arquitectura resultante es fruto de una rehabilitación compleja y respetuosa que ha sabido integrar las distintas etapas históricas del conjunto fortificado en un proyecto hotelero contemporáneo. Murallas, baluartes y estructuras militares conviven ahora con espacios diseñados para el descanso y la privacidad del huésped, manteniendo un diálogo armónico con el entorno urbano y paisajístico.

Además, los restos arqueológicos descubiertos durante las obras han sido musealizados, permitiendo que parte de este patrimonio pueda ser visitado y comprendido por el público.

Historia, arte y experiencia contemporánea

Fiel a la vocación cultural de Paradores, el edificio incorpora también una propuesta artística contemporánea concebida específicamente para este establecimiento. Pinturas, fotografías y esculturas dialogan con la arquitectura histórica y con los restos arqueológicos, evocando la relación de la isla con el mar Mediterráneo como puente entre culturas y fuente constante de inspiración.

 

Con su apertura, Dalt Vila recupera un enclave histórico para el uso público y turístico, reforzando el compromiso con la conservación del patrimonio y situando a Ibiza en el mapa de los grandes destinos culturales y hoteleros del Mediterráneo.