El Pantone Color of the Year 2026, PANTONE 11-4201 Cloud Dancer, un blanco suave y sereno, ha sido elegido como el tono que marcará el nuevo pulso emocional.
Pantone, el sistema estandarizado de colores, ha anunciado cual es su nuevo Color del Año: Cloud Dancer un blanco que no es un blanco cualquiera. Un tono que acompaña, que no exige nada y que, en un mundo acelerado, nos recuerda el valor de detenerse un momento. Quizás por eso encaja tan bien con ciertos paisajes que parecen hechos para bajar pulsaciones. Y así, con este color como brújula, emprendemos un recorrido por algunos de los rincones más blancos y luminosos del planeta donde esa sensación de clama en estado puro se puede vivir en primera persona.
Whitehaven Beach, Australia
En las Whitsunday, Whitehaven Beach despliega una arena tan fina y donde el balnco manda que parece filtrada por la misma luz. No sorprende que quienes llegan allí terminen caminando más lento, casi en automático.

Salar de Uyuni, Bolivia
En el Salar de Uyuni, el blanco se extiende infinitamente. La línea del horizonte se difumina tanto que uno se queda sin referencias, y en esa falta de límites aparece una calma inesperada. El reflejo del cielo completa una escena que podría ser el retrato exacto de Cloud Dancer.

White Desert, México
En el desierto blanco mexicano, las dunas minerales cambian de tonalidad con cada giro del sol. No hay más sonido que el del viento, y esa ausencia casi absoluta convierte al paisaje en un respiro larguísimo.

Pamukkale, Turquía
Las terrazas de Pamukkale parecen creadas para demostrar que el blanco también puede ser cálido. El agua termal fluye con suavidad sobre formaciones que recuerdan a algodón solidificado.

Zermatt, Suiza
Cuando la nieve cubre Zermatt, el pueblo alpino se transforma en un manual de invierno perfecto. El Matterhorn, imponente, observa desde su blancura eterna.

Antártida
Nada prepara para la intensidad de la Antártida. El blanco domina sin concesiones: glaciares, hielo, horizontes fríos y limpísimos.

Lençóis Maranhenses, Brasil
En los Lençóis Maranhenses, las dunas se extienden como olas inmóviles en un paiasaje ampliio y silencioso. Entre ellas, lagunas de agua dulce forman un contraste que sorprende hasta dejarte sin palabras.

White Desert, Egipto
El Desierto Blanco egipcio ofrece esculturas naturales que parecen obra de un artista obsesionado con el blanco. Piedras calizas moldeadas por el viento que, al caer la tarde, adquieren tonos suaves que recuerdan exactamente a esa calma buscada por Cloud Dancer.




